Una sola persona,
una app que pide menos.

Steep empezó como un cuaderno. Una frase al día, para nadie, sobre lo que me rondaba la cabeza. Nada que revisar. Nada que puntuar. Al convertirlo en una app, solo había una regla: la app no podía cambiar el sentido del cuaderno.

La idea es anterior a la app. Un pensamiento al día y unos minutos a su lado, como ante una taza de té. Con los meses, esos pensamientos forman algo parecido a un autorretrato. Sin metas que perseguir ni notas que poner. Solo un registro lento de aquello que recibió mi atención.

Una creación de PaperCloud Studios. Un estudio de una persona que hace software pequeño y cuidado, sin prisa.